- 6 de 1867 – Nace la insigne patriota y educadora Corina Rodríguez Morera.
- 8 de 1998 – Se celebra la Primera Conferencia Municipal de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC), como conferencia piloto en la provincia de Cienfuegos. Presidieron la misma el General de Brigada Marcelo Verdecia Perdomo, presidente de la asociación en la provincia y los miembros del Comité Central Santiago Pérez Castellanos y Lázara Mercedes López Acea.
- 12 de 1976 – Se inician los trabajos para la implantación de la nueva división político administrativa del municipio de Cruces. Hasta entonces Cruces había pertenecido a la antigua provincia de Las Villas y pasó a formar parte desde entonces de la nueva provincia de Cienfuegos, con un área de 197,0 Km2.
Corina Rodríguez Morera
Nació el 6 de marzo de 1867 en el pueblo Corral Falso, hoy Pedro Betancourt, en la provincia de Matanzas.
Cursó sus primeros estudios en su pueblo natal, educándose más tarde en uno de los mejores colegios de la ciudad de Cárdenas.
A la edad de 20 años contrajo matrimonio con el señor Ramón Solar y Díaz, enviudando algunos años después. No tuvieron hijos.
En aquella época se trasladó a vivir a Cruces junto con sus padres José Rodríguez Carral y Doña María Ana Morera. Posiblemente fueron a vivir en la casa situada en la calle Libertad No1.
Alrededor de 1894 hasta la terminación de la guerra de independencia Corina prestó sus mayores esfuerzos a la causa de la libertad, colaborando de manera intensa e incansable con las fuerzas cubanas en aquella gesta heroica, así como socorriendo a los vecinos necesitados y alentando a la población en aquellos durísimos días.
En el año 1900 aparece dirigiendo la academia Patria fundada por ella y que esforzadamente mantuvo durante muchos años, sin desatender sus obligaciones en la escuela No1.
De sus inicios en la enseñanza pública no hay constancia de una fecha exacta, pero existe un detalle que señala su dedicación completa a ese sector educacional: el 21 de mayo de 1927 se le condecoró con la medalla de oro por sus servicios de más de 25 años como maestra.
Implantó métodos que contribuyeron a enraizar en sus alumnos sentimientos patrios, el conocimiento de la historia y de sus próceres, exigía que todos conocieran los símbolos nacionales. Todos los 28 de enero celebraba el natalicio del Apóstol, hacía poesías, coros, actividades varias que brindaban conocimiento e inspiraban respeto. Días como estos eran de alegría y fiesta en la escuela, pero los días de luto como el 7 de diciembre llegaba Corina con un brazalete negro, hablaba del Titán de Bronce, de lo que significó su pérdida en combate y de cuánto debían aprender los cubanos, ese día la disciplina se tornaba más férrea y el silencio era absoluto.
De los innumerables documentos históricos pertenecientes a Corina, entresacamos el siguiente que habla por si solo de su tesonera e infatigable labor patriótica.
“Higinio Esquerra y Rodríguez”. General de Brigada, Jefe de la Segunda División del Cuarto Cuerpo de Cienfuegos:
Certifico: Que la Sra Corina Rodríguez, viuda del señor Solar, ha prestado tan valiosos servicios durante el tiempo de la pasada guerra, y viene prestándolos desde la conclusión de esta hasta la fecha, que me complazco en hacerlo constar por este documento, única prueba que puedo ofrecerle por su desinteresado patriotismo y su incansable afán de servir a Cuba y sus soldados.
Así esta mambisa y educadora sembró en sus estudiantes los más preciados conceptos patrios.
Se distinguió también en el campo de las letras, colaborando en distintas publicaciones de la capital y del interior del país.
Fue corresponsal y cronista social en Cruces de los diarios Heraldo de Cuba, de La Habana y La Correspondencia de Cienfuegos, cuyos periódicos insertaron en sus columnas valiosos artículos literarios debido a su ágil pluma, presta siempre a honrar a Cuba y dignificar a su pueblo.
Fue redactora de El Heraldo Villareño de Camajuaní (Villa Clara), así como de los semanarios El Popular, El Derecho, El Pueblo y otras publicaciones de Cruces.
También en revistas y periódicos de la ciudad de Santa Clara dejó pruebas de su claro talento.
Corina murió pobre, extremadamente pobre, como corresponde a un ser excepcional que lo dio todo por su querido pueblo: salud, dinero y amor. Falleció el 7 de abril de 1944.
Alto regocijo para todos los que la conocieron constituye saber que la escuelita Patria entonces diminuta y de madera, reconstruida con paredes de mampostería y espaciosas aulas para muchos niños y niñas, se nombra hoy Corina Rodríguez.
¡Merecido homenaje!
Observaciones: En la actualidad la escuela requiere de una reparación que mejore el estado constructivo del inmueble.